Tal vez tu corazón esté cansado o sin esperanza estos días
En el teatro que se representa ahí afuera parece que se han vuelto especialmente creativos últimamente.
Basta con mirar un momento las noticias (o tal vez por tu ventana) para sentir que todo está algo revuelto. Y es fácil quedarse esperando a que las cosas cambien, a que pase esta época o a que «todo esté bien» para volver a sentirnos tranquilas.
Pero siento que este estado de intranquilidad y supervivencia no acaba cuando «todo esté bien», sino cuando comenzamos a despertar y dejamos de vivir desde el miedo.
🌿Te invito a aprovechar este post para dejar de lado el ruido, el ajetreo y la inmediatez un momento. Y disfrutar de bajar el ritmo con tu lectura lenta.
Tal vez poner algo de música ambiente, preparar un café o encender una vela.🌿

Momentos inciertos
Algunas personas se envuelven en una coraza mucho más gruesa estos días.
Surgen dudas sobre si llenar la despensa de latas de comida, mudarse a otro lugar más seguro, cambiar de trabajo, cultivar un huerto, comprar unas gallinas… esas cosas.
Y no sé cómo lo ves tú, pero siento que esto no va de sobrevivir.
Va más bien de ablandar esos bordes que se han ido endureciendo y volver poco a poco al corazón.
Al final, elegir una vida suave no significa dar la espalda a la realidad o vivir en una burbuja. Para mí significa algo mucho más sencillo: preguntarme desde qué lugar estoy eligiendo vivir.
¿Desde el miedo o desde el amor?
Puedes cultivar un huerto desde el miedo a que algún día falte comida o desde el amor por la tierra y las ganas de tener algo que compartir. Por fuera puede parecer la misma vida. Por dentro, es un mundo completamente distinto.
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Prosperar en lugar de sobrevivir
Podemos preparar nuestras conservas, nuestros protocolos de huida y nuestras mochilas de supervivencia en momentos de incertidumbre. No creo que tenga nada de malo si lo hacemos desde la preparación y no desde el miedo.
Pero, desde mi forma de sentirlo, prosperar en momentos inciertos empieza por dentro.
1 | Recuperar la atención robada.
Hay demasiadas cosas ahí afuera intentando ganar nuestra atención. Y aquello a lo que prestamos atención también se lleva nuestra energía. Recuperarla puede ser tan sencillo como dejar de alimentar un poco el ruido de ahí fuera y guardar esa energía para las cosas que de verdad queremos hacer crecer en nuestra vida.
🌿Una pequeña semilla: prueba a mirar las noticias solo una vez a la semana en lugar de cada día.
2 | Cultivar comunidad y vínculos reales.
Siento que no estamos aquí para salvarnos solas. Prosperamos con la familia, amigos, vecinos y personas con las que podemos contar. Conocernos, compartir lo que tenemos y volver a la conversación, la amabilidad y el cuidado mutuo puede ser más valioso que cualquier despensa llena.
🌿Una pequeña semilla: hazle un regalo a un vecino porque sí, sin esperar nada a cambio.
3 | Cultivar la vida que quieres, no solo para ti, sino para todas.
No podemos controlar todo lo que pasa fuera, pero sí elegir qué alimentamos con nuestra energía. Si vivimos desde el miedo, alimentamos más miedo. Si cultivamos confianza, amor y calma, eso también empieza a crecer a nuestro alrededor. Quizás cada pequeña decisión sea también una forma de cultivar el mundo en el que queremos vivir.
🌿Una pequeña semilla: planta algo con cariño (flores para los insectos, un árbol que algún día dé sombra o alimentos para compartir).
4 | Aprender de la naturaleza.
Un animal, el mar o incluso un helecho pueden enseñarnos mucho sobre cómo vivir. La naturaleza no está intentando controlarlo todo. Se adapta a lo que llega y sigue su propio ritmo. Observarla me recuerda que nosotras también somos parte de esa inteligencia.
🌿Un pequeña semilla: observa cómo vive un gatito. No intenta controlarlo todo ni se preocupa por mañana. Simplemente está aquí, conectado a la vida.
Plantando semillas amables
Cuando todo está tranquilo es fácil sentir que confiamos en la vida y cultivar una vida amable.
Pero esa vida amable también se cultiva cuando las cosas alrededor se vuelven difíciles o inciertas y aparece otra vez ese impulso de querer saber qué va a pasar. Yo también me dejé llevar por el miedo en el pasado.
Pero hace mucho que en lugar de preguntarme
«¿Cuándo terminará esta temporada?»
me pregunto:
«¿Qué cosa bonita puedo cultivar y hacer crecer mientras estoy aquí?»
Tal vez puedas…
🌱 Plantar algo, aunque solo sean unas hierbas en la ventana.
🌱 Aprender a hacer algo con tus manos.
🌱 Cocinar más despacio y compartir la mesa con alguien.
🌱 Cuidar a un animal que lo necesite.
🌱 Comenzar ese proyecto creativo que llevas tiempo posponiendo.
🌱 Recuperar una habilidad olvidada.
🌱 Poner alguno de tus dones al servicio de los demás.
🌱 Cultivar tu práctica espiritual.
🌱 Crear algo bonito: escribir, pintar, enseñar, cuidar, cocinar, acompañar.
No parecen grandes cosas, pero siento que así es como se plantan las semillas de un mundo diferente.
Aunque tarden en crecer o aunque algunas no florezcan.
Un respiro final
Las temporadas difíciles también pueden ser temporadas de despertar.
Pueden recordarnos cuánto poder entregamos cuando vivimos desde el miedo y que, pase lo que pase fuera, siempre podemos cultivar paz dentro.
Y quizá sembrar pequeñas semillas amables en tiempos difíciles sea una de las formas más bonitas de traer un poquito de luz cuando todo parece oscuro.
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Como siempre, mi bandeja de entrada está abierta. Te mando buena energía donde estés y nos leemos la próxima semana. Gracias por estar aquí.
Debi.


Gracias🙏
Gracias a ti💚